Durante
siglos se han catalogado ciertos alimentos como afrodisíacos, pero realmente
lo son? ¿Qué se consideran afrodisíacos? ¿Funcionan de verdad?¿Son más bien
placebos? O más bien es pura creencia?
El término
afrodisíaco deriva de Afrodita, diosa griega del amor, la belleza, la
fertilidad y el deseo. Se refiere a cualquier sustancia que estimula o
aumenta el deseo sexual, o que supuestamente lo hace. Actualmente la
definición se ha ampliado para incluir a todo lo que excite los sentidos,
estimule la libido y aumente la resistencia.
¿Cómo funcionan?
Los expertos
dicen que los afrodisíacos pueden trabajar de dos maneras: Creando el deseo
sexual trabajando sobre la mente, y creando el deseo afectando a
ciertas partes del cuerpo. Por ejemplo, lo que aumente el flujo sanguíneo en
los órganos sexuales puede simular la sensación de las relaciones sexuales y
derivar el efecto de crear el deseo.
Del mismo
modo, ciertos elementos pueden hacer que el cuerpo produzca más de las
sustancias químicas asociadas con el deseo sexual, reduzca las inhibiciones
o frenos mentales, o simplemente permita una asociación relacionada con el
sexo.
La mente es
el afrodisíaco más potente que existe. Solamente el hecho de decirle a
alguien que toma un afrodisíaco, dispara una serie de pensamientos y una
cierta espera que en la realidad podría dar lugar a una reacción sexual
adicional.
Cuestión
de hormonas
Nuestro
deseo sexual está controlado por nuestros niveles de hormonas, siendo la
testosterona, la hormona clave. Si no tenemos suficiente testosterona,
el interés en el sexo puede disminuir. Otros factores como el estrés, la
fatiga y la depresión también pueden tener un gran efecto en el
interés sexual.
Alimentos Afrodisíacos
Hoy en día la
lista de afrodisíacos en increíblemente larga. Casi cualquier cosa puede ser
un afrodisíaco, siempre que la cultura local así lo proclame. A continuación
se incluyen 5 de los afrodisíacos más conocidos
Ostras
Las ostras y
en general los mariscos, tienen un alto contenido de zinc, que se supone
aumenta el conteo de espermatozoides. Por otra parte, son ricos en ácidos
grasos omega-3, lo que mejora la función del sistema nervioso
Chocolate
El chocolate
es conocido como un afrodisíaco en todo el mundo. Su textura cremosa al
derretirse y su olor dulce son capaces de despertar la excitación
sexual, especialmente en las mujeres. Pero, más que eso, el chocolate
aumenta la sensación de felicidad y bienestar al inducir al cerebro a
producir hormonas para sentirse bien, la serotonina.
Plátanos o bananas
Considerados
un afrodisíaco por su forma, los plátanos son ricos en potasio y vitaminas
B, que son necesarios para la producción de hormonas sexuales.
Huevo
El huevo ha
sido considerado un símbolo de la fertilidad en muchas culturas en todo el
mundo. Contiene nutrientes que combaten la depresión, inducen una sensación
de bienestar, y proveen energía para la actividad sexual. Huevos de codorniz
o más exóticos como el caviar crean un ambiente adecuado para el sexo.
Miel
La miel es
una gran fuente de boro, un oligoelemento que ayuda al cuerpo a usar y
metabolizar el estrógeno, la hormona sexual femenina. Diversos estudios han
demostrado que este mineral puede también aumentar los niveles de
testosterona en la sangre, la hormona responsable de promover el deseo
sexual y el orgasmo tanto en hombres como en mujeres. Además, la miel
contiene vitaminas B, necesarias para la testosterona, así como otros
nutrientes, enzimas y fitoquímicos.
Independientemente de la lista anterior, hay que tener en cuenta que el
órgano sexual más importante se encuentra entre las orejas. La mente será
siempre nuestro mejor recurso, y más si está aderezada con elementos del
entorno para una velada más placentera.
El uso de
afrodisíacos se remonta a la antigüedad. Las culturas tan antiguas como la
India y China aún tienen tratados médicos dedicados al uso de afrodisíacos.
Muchas otras culturas tienen rituales y tradiciones que tienen su base en el
uso de afrodisíacos.
En la Antigua
China, Huang Ti, el Emperador Amarillo, que vivió alrededor del 2600 AC
tomaba una poción hecha con 22 ingredientes a base de hierbas mezcladas con
vino que al parecer le otorgaban con una potencia sexual increíble para
poder disfrutar de los favores sexuales de 1.200 mujeres y lograr un estatus
de leyenda como el más grande de todos los amantes.
Cleopatra,
cuyo legendario apetito sexual llevó a imperios al borde del colapso, era
especialista en el uso de aromas y perfumes, así como los opiáceos para los
amantes de la droga.
Se dice que
el secreto de las proezas sexuales de Casanova era que consumía 50 ostras
todos los días. Otro alimento muy apreciado por Casanova era el chocolate,
aunque la primera persona asociada con el chocolate como supuesto
afrodisíaco fue el gobernante azteca Moctezuma, quien se dice que tomaba 50
tazas de chocolate caliente al día para atender plenamente su harén de 600
mujeres. Tal era la fama del chocolate en ese momento, que los aztecas y los
mayas celebran la cosecha del grano de cacao con festivales de orgías.
A lo largo de
la historia, en todas las culturas se han preparado pócimas de amor y se han
realizado prácticas rituales para atraer al sexo opuesto, potenciar la
sexualidad y la fertilidad.
Reacción
en cadena
Una reacción en
cadena comienza cuando vemos, oímos, sentimos, pensamos, tocamos, olemos
o encontramos algo sexualmente estimulante. El proceso
comienza con las señales que se envían a través del sistema nervioso
desde el lóbulo límbico del cerebro a la región pélvica. Estas señales
le indican a los vasos sanguíneos que se dilaten. Esta dilatación genera
una erección (en hombres y mujeres - los tejidos eréctiles femeninos se
encuentran en el clítoris y la región alrededor de la entrada de la
vagina). Esta erección se acompaña de un aumento de la frecuencia
cardíaca. Al mismo tiempo, el cerebro libera de norepinefrina y
dopamina, neurotransmisores que le advierten a nuestros cuerpos la
sensación de bueno y agradable.
Referencias
Natural Aphrodisiacs in Our
Culture and History, carrieanddanielle.com