La
afirmación de Reebok de que el EasyTone mejora el tono muscular está
respaldado en un estudio realizado en la Universidad de Delaware en el cual
se le midió la actividad muscular a 5 mujeres usando el EasyTone, otro
zapato diferente, y simplemente descalzas durante 500 pasos sobre una cinta
caminadora. Los investigadores mostraron que el uso del EasyTone
incrementaba el trabajo sobre los glúteos un promedio de 28% y los bíceps
femorales y la pantorrilla un 11% más que cuando se usan zapatos de caminar
corrientes.
La idea del EasyTone parte de McInnis, un ex ingeniero de la NASA, quien
intentó adaptar el principio de las bolas de estabilidad que se utilizan en
los gimnasios a los zapatos de caminar. En el diseño del EasyTone, McInnis
y su equipo imitaron el concepto de las bolas Bosu incorporando "ejes de
equilibrio" para el dedo del pie y el talón del zapato. Cuando la persona
camina, el aire se empuja hacia adelante y hacia atrás entre los dedos y el
talón y la persona se hunde en el zapato. El efecto es similar a la de
caminar en la arena, que como se sabe, requiere más trabajo de equilibrio y
muscular que cuando se camina sobre una superficie plana.