|
Hace
4.000 años los antiguos egipcios producían maquillaje medicinal usando
compuestos de plomo. Hoy, cuando el uso de compuestos de plomo está
prohibido por su toxicidad, un equipo de científicos
franceses ha comprobado que a bajas dosis, los compuestos de plomo pueden
tener un efecto medicinal.
Los investigadores encontraron que los óxidos de plomo a bajas
concentraciones producen
óxido nítrico, una molécula que activa el sistema inmune, por lo que el
maquillaje basado en estos compuestos de plomo, por ejemplo, puede
limitar la proliferación de bacterias donde existe una infección ocular.
Los estudios demostraron que dichos compuestos impulsaban la
producción de óxido nítrico hasta en un 240% en cultivos de células de piel
humana. El óxido nítrico impulsa al sistema inmune para ayudar a combatir
las enfermedades. A raíz de esto, podemos comprender mejor por qué los antiguos
egipcios consideraban sus cosméticos como emanaciones de los ojos de los
dioses Horus y Ra y que servían para protegerlos.
En una investigación anterior, los científicos analizaron 52 muestras de
recipientes de maquillaje del Antiguo Egipto conservados en el Museo del
Louvre en París, e identificaron cuatro sustancias diferentes en base a
plomo. Dos de ellas, laurionita y fosgenita, no se encuentran en estado
natural por lo que debieron ser sintetizadas por “químicos” de la época
faraónica. Ciertos récipes de productos medicinales utilizados como colirios
o ungüentos reportados por los autores greco-romanos, como Dioscoridos y
Plinio (siglo I DC) mencionan la preparación de un compuesto de plomo en
cantidad suficiente para su uso por la población, lo que demuestra un grado
avanzado en síntesis y tecnología química.
Es evidente que dicha producción intencional sigue siendo el primer ejemplo
conocido de un proceso químico de gran escala. No es de extrañar que
'kemet', la palabra egipcia que se refirió a la tierra egipcia y a la tierra
negra del Valle del Nilo, fue entregada a nosotros a través de los griegos
y, luego a los árabes, para acuñarla como 'química'.
Para los antiguos egipcios el maquillaje tenía un sentido holístico, no sólo
era decorativo y ornamental, también servía a prácticas mágicas,
medicinales, y espirituales. Una práctica muy común en el antiguo Egipto era
la de pintarse los ojos. Se conocían dos tipos de maquillaje: Uno era el
udju, que se preparaba con malaquita verde del Sinaí y se
utilizaba como sombra, y una pintura negra mesdemet, derivada
o bien de la galena (sulfuro de plomo), o de la antimonita (sulfuro de
antimonio). Hay depósitos de galena alrededor de Asuán y en las costas del
mar Rojo. Los beduinos asiáticos acostumbraban a llevarla como tributo a los
monarcas egipcios. Todavía hoy se utiliza en Egipto con el mismo propósito
bajo el nombre de kohl. Adicionalmente, las egipcias
utilizaban color rojo ocre para las mejillas y los labios; hena para las
uñas, manos y tinte para el cabello; tatuajes para aumentar los encantos
femeninos, desodorantes y perfumes para contrarrestar el olor corporal, y
también cremas para tratar arrugas y pecas.
Si bien estos productos de cuidado corporal no estaban disponibles para toda
la población, la pintura negra para los ojos era básica tanto para hombres
como mujeres. El maquillaje de la cara tenía un valor curativo o
profiláctico. La galena es un desinfectante, tiene la propiedad para
ahuyentar las moscas, infecciones y protege los ojos del deslumbramiento de
manera similar como usan los jugadores de beisbol la pintura negra bajo los
ojos. Adicionalmente, estaba asociada con la pureza, era utilizada por los
sacerdotes al untar las estatuas de las divinidades durante la ceremonia
matutina, y figuraba en las listas de ofrendas junto con los siete óleos
sagrados, como prerrequisitos para una vida eterna.
|

Primera huelga en la
Historia
En el año 29 del reinado de
Ramsés III (XX Dinastía, 1.186-1.154 AC), los obreros de Deir El Medina
(Actual Luxor) protagonizaron la primera huelga conocida en la historia
cuyo detalle lo conocemos por un papiro que se encuentra en el Museo de
Turín.
Los artesanos dejaron las
herramientas y se establecieron en un campo fuera de los muros de varios
templos funerarios. Protestaban por el retraso en el recibo de su
dotación:
"El hambre y la sed
nos han conducido aquí. No tenemos ni vestido, ni ungüentos, ni pescado,
ni vegetales. Explícaselo a nuestro buen señor, el faraón, escribe a
nuestro señor el visir, y pídeles que nos den algo para vivir".
No se sabe como terminó el
conflicto porque el papiro está estropeado e incompleto, pero nos deja
ver los problemas de la época.
|
Referencias
Febrero 2010 |