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Grasas
saturadas
Se debe minimizar el contenido de grasas saturadas ya que aumentan tanto el
colesterol bueno (HDL) como el colesterol malo (LDL) con un efecto neto
negativo.
Grasas monoinsaturadas
Las grasas monoinsaturadas ayudan a bajar los niveles de colesterol total y
el colesterol malo (LDL), sin afectar negativamente el bueno (HDL).
Adicionalmente, puede ser útil para controlar los niveles de azúcar en la
sangre


Grasas poliinsaturadas
Las grasas poliinsaturadas también ayudan a reducir el colesterol total, sin
embargo, algunas investigaciones demuestran que también pueden reducir bueno
(HDL) en el proceso. Hay dos tipos de grasa poliinsaturada que se deben ser
incluidas en la dieta porque el cuerpo no puede producirlas solo:
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Grasas Omega-3, Los ácidos grasos
omega-3 disminuyen el riesgo de coagulación de la sangre y la inflamación
para ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Tienen efectos
benéficos sobre el cerebro y pueden disminuir los efectos de la depresión.
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Grasas Omega-6, Los ácidos grasos
omega-6 reducen los niveles de las lipoproteínas LDL y HDL, incluso más que
las grasas ricas en ácidos grasos monoinsaturados. Los ácidos grasos omega-6
tienden a consumirse en exceso en la dieta actual (30:1 a 10:1 omega-6 a
omega-3), sobre todo por su inclusión en productos de comida elaborada.
Si bien los ácidos grasos omega-3 y 6 debemos consumirlos en cantidades
suficientes, hay que mantener una proporción entre ellos, siendo la de 1:1
la óptima porque brinda los mayores beneficios para la salud. Sin embargo
una proporción de 5:1 entre omega-6 y omega-3 beneficia a los asmáticos y de
4:1 ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares hasta en un 70%.
Adicionalmente se ha demostrado que cuanto más alto es el nivel de ácidos
grasos omega-6 en la sangre hay más probabilidades de sufrir síntomas de
depresión y tener altos niveles de sustancias sanguíneas inflamatorias. Por
esto, nos enfocaremos a aumentar el contenido de ácidos grasos omega 3 en
nuestra dieta.
Grasas Trans
Las grasas trans deberían ser eliminadas de la dieta ya que son aún peores
para los niveles de colesterol que las grasas saturadas porque aumentan el
LDL malo y reducir el colesterol HDL bueno
Punto de Humo
Es la temperatura a la cual el aceite comienza a descomponerse y comienza a
liberar humo. El punto de humo varía en función de la composición de los
aceites. Dependiendo de su valor, podemos clasificar los aceites en función
de su utilización:
-
Punto de humo hasta 266 °C (510 ° F):
Los aceites con alto "punto de humo" son ideales para saltear, freír y otras
aplicaciones de alta temperatura.
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Punto de humo hasta 218 °C (425 °F): Los
aceites con un punto de humo medio-alto de son los mejores para saltear en
fuego medio-alto o para la cocción.
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Punto de humo hasta 177 °C (350 ° F):
Aceites de punto de humo medio-bajo son ideales para las salsas y aderezos
para ensaladas, o para saltear a fuego medio
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Aceite para condimento: Los aceites con
bajo "punto de humo" por lo general tienen un sabor fuerte y bien definido y
se agregan directamente sobre el producto terminado para impulsar el sabor
de la comida

Referencias
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