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Las
relaciones sociales con las personas más próximas son un elemento muy
importante en la transmisión de la obesidad.
Según un artículo publicado en Julio
2007 por el New England Journal of Medicine, la obesidad es "socialmente
contagiosa", propagándose de persona a persona en una red social.
El estudio - el primero en examinar
este fenómeno- realizado por Harvard Medical School y la Universidad de
California confirma que, cuando un individuo sube de peso, aumentan
enormemente las posibilidades de que las personas más cercanas a él (amigos,
hermanos, cónyuge...) también lo hagan. Además, cuanto más cercana es la
persona, mayor es la influencia.
Concretamente, el estudio basado en el análisis de información obtenida
entre 12.067 adultos durante 32 años concluye que, si un individuo se vuelve
obeso:
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El riesgo para los otros hermanos a ser obeso aumenta el 40% y entre los
cónyuges, el 37%
-
El riesgo para un amigo es del 57%. Entre amigos mutuos, el efecto es más
fuerte, con posibilidades de aumentar 171%.
-
No se determinó una relación entre los vecinos,
a menos que también fueran amigos.
-
Cuando examinó el efecto de la distancia, se percataron de que un amigo a
500 kilómetros de distancia tiene tanto impacto en su obesidad como si
viviera en la puerta de al lado
La
explicación es que una persona puede influir en todos aquellos con los que
está conectado. Hay muchos detalles que nos pueden "contagiar", empujándonos
así poco a poco al sobrepeso:
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Elección del menú doméstico,
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Cantidad de las raciones,
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Actividades comunes,
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Ir de compras,
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Tipo de invitaciones,
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"Picoteos", etc.
Feb.
2008

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Podemos intentar blindarnos contra las "malas influencias" que nos rodean:
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Pedirles a nuestros amigos o familia que no
nos ofrezcan si "picotean",
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Que nos pongan raciones pequeñas,
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No quedarnos a comer, etc.
Pero, por otro lado, también podemos convertirnos en una
"buena influencia",
desde el punto de vista nutricional para las personas más próximas. Sin que
lleguen a odiarnos por supuesto.
Este estudio también demostró que estar en forma también es contagioso,
y cuando ayudamos a alguien a perder peso, no sólo estamos ayudando a una
persona, estamos ayudando a muchas.
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